Hoy compartimos la boda de Vanesa y Alejandro. Una boda muy emotiva acompañados por la familia.
Zaragoza como testigo. «Nosotros nos conocimos en Zaragoza, yo estaba estudiando allí, soy de un pueblo de Teruel, y él estaba destinado en Zaragoza, es militar. Justo nos conocimos cuando él se marchaba de Zaragoza y se iba destinado a Ronda (Málaga), estuvimos un año con una relación a distancia y en cuanto pudo volvió a Zaragoza y nos fuimos a vivir juntos. A los tres años tuvo la suerte de poder escoger Valencia como destino y no dudé ni un momento en irme con él, dejando en Zaragoza mi trabajo, amigas, y toda la vida hecha allí después de siete años. Fue una gran decisión».


La familia unida. «Nuestro momento favorito de la boda fue el llegar a la iglesia y ver a todos nuestros amigos y familiares juntos, yo no soy de Valencia y me emocionó mucho ver a toda mi gente reunida aquí».

Una ceremonia muy emotiva. «Fue todo increíble, sin duda el mejor día de nuestras vidas. Por la mañana, cuando me desperté, me sorprendió lo tranquila que estaba. Disfruté mucho del momento de arreglarme junto con mi familia. Otro momento súper especial fue el momento de llegar a la iglesia y ver allí a todos nuestros familiares y amigos reunidos, es algo que solo pasa una vez en la vida, y hay que disfrutarlo al máximo. La ceremonia fue muy emotiva, tuvimos la suerte de poder dedicar unas palabras a toda la gente que estuvo allí ese día y después, ya solo quedaba disfrutar».
Un cóctel en el que no faltó la diversión. «El momento cóctel y comida fue súper divertido, la gente no paraba de cantar y bailar. Después, disfrutamos mucho de un grupo de música, fue todo un acierto ya que la gente lo disfrutó mucho. Más tarde, seguimos con la fiesta y tuvimos la suerte de tener a muchísima gente joven dándolo todo y la verdad que fue la mejor fiesta de nuestras vidas. Sin duda, volveríamos a repetir ese día mil veces más sin cambiar ningún detalle».

¡Enhorabuena y gracias por compartir con nuestro equipo vuestro gran día!

