Hoy compartimos la boda de Valériane y Mathieu . Un día mágico lleno de recuerdos preciosos que nunca olvidarán.
Se conocieron estudiando. «Conocí a Mathieu en la Escuela de Fisioterapia. Después de dos años siendo amigos, saliendo de fiesta y compartiendo mil aventuras, nos fuimos toda la clase de viaje a Portugal y ahí nuestra mirada cambió y fue la revelación más hermosa de nuestras vidas. Y siete años después que nos dijimos que sí delante de nuestros seres queridos».


Una entrada a la ceremonia con los nervios a flor de piel. «Recodaré toda mi vida el momento en el que camino muy nerviosa hacia la puerta para encontrarme con los invitados y Mathieu, y esa sensación de ligereza que me invadió en cuanto lo vi al final del pasillo. Todo el estrés se esfumó y solo quería correr hacia él. ¡Menos mal que mi mamá, que me acompañaba frente al hotel, me decía que me calmara!«.

Un día repleto de grandes emociones. «El día de nuestra boda estuvo lleno de emociones, desde nuestra llegada al Huerto de Montesinos para prepararnos. Al principio, el estrés reinaba y los preparativos pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Las emociones se intensificaron durante la ceremonia, donde nuestros seres queridos tomaron la palabra y nos emocionamos con sus palabras de amor. Al finalizar la ceremonia, pudimos dejar salir la locura que llevábamos dentro y disfrutamos de la comida y de la fiesta más hermosa que pudimos imaginar. ¡Fue inolvidable! Tenemos una suerte infinita de estar rodeados de personas tan valiosas como nuestros amigos y nuestra familia. ¡Estamos infinitamente agradecidos por los momentos vividos y compartidos en nuestra boda!».

¡Enhorabuena pareja, gracias por compartir con nuestro equipo vuestro gran día!


