Si alguna vez te has preguntado qué corte de pelo te quedaría mejor y has pensado y repensado, has mirado fotos de artistas que admiras, has descargado incluso una aplicación o te has puesto una peluca para ver como quedaba dicho corte sobre ti misma, este artículo está hecho para ti.
Está claro, que el mismo corte de pelo no queda igual de bien en todas las personas. Llevamos marcado a fuego que una vez demos el primer tijeretazo no hay vuelta atrás, lo único que se puede hacer es seguir cortando y acostumbrarse a este nuevo estilo con la mejor actitud posible hasta que vuelva a crecer.
Por esto nos gustaría darte unos pequeños tips para que no desees meterte en un pozo al salir de la pelu.
1º Asegúrate de acudir a un profesional de confianza, que sepas que va a hacer lo que le pidas. Algunos peluqueros tienen puesto el modo automático y realizan siempre los mismos cortes y las mismas formas.
2º Sé realista, no pidas un estilo que requiera mucho mantenimiento si no tienes tiempo o si no estás dispuesta a secarte el pelo con el cepillo. Además el tipo de cabello juega un factor importante en la decisión final, si tienes el pelo sin demasiado volumen, por mucho que lo escalones y le des forma, la cantidad es la cantidad que hay, al igual que si se tiene demasiado volumen, demasiada mata, por mucho que alisemos el pelo van a seguir habiendo la misma cantidad de pelo por centímetro cuadrado. Algunas técnicas pueden camuflar ciertos efectos, pero la naturaleza del cabello es una y hay que aprender a amarla tal y como es.
3º Ofrécele apoyo visual al profesional, llevar alguna foto puede facilitarle el trabajo. Muchas veces salimos decepcionados, porque no ha habido suficiente comunicación, muchas de esas veces el cliente no sabe expresar lo que quiere y se confunden términos.
4º Tipo de rostro, no a todo nos queda bien ni el mismo peinado ni el mismo corte, esto es una cuestión de fisionomía, El rostro se divide en tres zonas: la zona superior o intelectual desde donde empieza la raíz del cabello al nacimiento de las cejas, la segunda desde el entrecejo hasta la parte inferior de la nariz, esta se denomina la zona emocional y por último la zona instintiva es aquella que va de la parte inferior de la nariz al mentón.

Mide cada una de estas partes, si todas miden igual, te felicito, estás un paso más cerca de la perfección que el resto de mortales. Si sin embargo no es así tendremos que trabajar en aquella zona que se diferencia considerablemente de las demás. De esta forma habremos analizado el eje vertical.
Para el eje horizontal recurriremos a un método mucho más visual, basada en la comparación geométrica.

La forma del nacimiento del cabello puede ayudar a identificar el tipo de rostro, sin embargo el elemento decisivo van a ser la frente, los pómulos y el mentón.
Si la frente los pómulos y la mandíbula siguen el mismo eje vertical sin sobresalir uno sobre otro, hay 2 posibilidades combinadas, que tengas el rostro cuadrado corto o rectangular alargado, dependiendo de sí visualmente uno se superpone a otro, en un rostro perfecto el largo del rostro corresponde en la mitad al ancho. Para el rostro alargado rectangular cortes que aporten volumen a los laterales son una buena opción, los rizos, las ondas suaves y los flequillos serán tu look favorito. Para el cuadrado mejor evitemos el volumen lateral, una buena opción es intentar algo de volumen en la zona superior, del todo desaconsejable el flequillo.


En el rostro redondo hay una predominancia de la zona emocional, sin embargo es un rostro corto, sin ángulos marcados, un cabello liso o con ondas desechas será ideal para aportar algo de longitud al rostro. Importante dejar algún mechón por delante cuando nos recojamos el pelo.
Si la frente es la zona más ancha de tu rostro seguido de tus pómulos en menos medida, tienes un rostro en forma de triángulo invertido o corazón. La tarea principal será cubrir la frente, solo los extremos si tienes el rostro corto, y toda la frente con el rostro alargado, para ello los flequillos son una buena opción.

Si tus pómulos sobresalen del resto de tu rostro, y tienes unos ángulos marcados tu tipo de rostro es el rombo, también llamado diamante o hexagonal, la corrección se centraría en restar importancia a los pómulos, aunque en la belleza actual el pómulo es tendencia.

Uno de los más conflictivos es el rostro triangular o de pera, se distingue por una mandíbula marcada y mofletes con volumen en comparación a los pómulos y la frente, no tienes ángulos marcados, A este le quedan bien los cortes lisos sin volumen en la línea de la barbilla y algunos mechones más cortos un poco por debajo del mentón. Otra opción es crear volumen en las sienes para igualar la forma.

Por último el óvalo, sin ángulos marcados, reconocible por las líneas suaves y una tendencia más cercana a la longitud. Si tienes este tipo de rostro estas de suerte, todo te va a quedar bien.

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Recuerda, independientemente del tipo de rostro que tengas tienes que aceptarte, amarte y aprender a sacar el máximo partido que solo tú puedes sacar.
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